El hospital brasileño Santa Casa de Misericórdia de Porto
Alegre, de la mano de la agencia JWT Brasil, lanzó una campaña con el objetivo
de convencer a los conductores que estacionan sus vehículos en lugares
prohibidos a donar sangre.
Bajo el título Honest Sticker, la campaña se concreta fijando
adhesivos en los vehículos que estacionaron en espacios destinados a personas
minusválidas o embarazadas. En los adhesivos —se supone de fácil despegado—,
hay frases como “Querido conductor que estaciona en la plaza de minusválidos,
sea una persona mejor: done sangre”.
No será fácil lograr que sean mejores personas si estacionan
así, pero es un mecanismo para alcanzar los objetivos finales de aumentar el
número de donaciones de sangre.

